Complices del alma
Me gusta cuando nos miramos
y sabemos exactamente que esta pensando el otro.
Contigo aprendi que el amor tambien es un refugio
donde las heridas viejas dejan de escocer
porque tus manos traen una cura que no hace ruido.
Que suerte la mia haber coincidido contigo en este viaje,
ser dos chicos que se cuidan, que se rien de la nada
y que encuentran en un abrazo la paz que el mundo les quita.
No me canso de descubrirte ni de elegirte,
haces que todo valga la pena.
Gracias por ser mi paz y mi complice favorito,
te amo muchisimo.
- Florencia Dapiaggi
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