La tibieza de un abrazo

Me quedo con la calma que se siente en tu pecho, con esa tibieza que me hace olvidar los ruidos del mundo. Llegaste a demostrarme que querer bien es un acto sencillo, un espacio blando donde dejar las defensas a un lado y simplemente dejarse cuidar. Que valioso es saber que nos tenemos, que somos dos chicos compartiendo un amor tan puro, donde las palabras sobran cuando nos abrazamos fuerte. Contigo aprendi que el refugio mas lindo de todos no tiene paredes, sino tu sonrisa y tus manos. Gracias por ser mi lugar de paz y mi rincon favorito, te amo inmensamente. - Florencia Dapiaggi
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